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Hacia una ciudad feminista

Empezamos desde un punto fundamental: la ciudad no es un espacio neutro. Este podría sonar familiar si ya habéis entrado en contacto con el urbanismo feminista, pero también podría ser familiar para aquelles de nosotres que al menos una vez hemos tenido la sensación de que el espacio en el que vivimos no se ajusta a nuestras necesidades. Para dar algunos ejemplos, la mayoría de las personas que viven en áreas urbanas tienen que lidiar diariamente con un entorno que no les hace sentir segures, que podría ser poco saludable debido a la contaminación u otros factores, donde tienen mayores dificultades para desplazarse, donde es difícil encontrar espacios de ocio que no hayan sido privatizados, entre otros muchos aspectos. Esto ocurre porque estas personas no son el sujeto para el cual se diseñaron nuestras ciudades, es decir, un hombre cis cuya características (blanco, heterosexual, sano, de cierto antecedentes socioeconómicos, etc.) están en línea con el modelo neoliberal y patriarcal que sigue siendo hegemónico en nuestra sociedad.

La mayor parte de les que están leyendo esto no se reconocerán con dicho sujeto. Este proyecto ha sido fundado para nosotres, para crear conciencia sobre que no somos quienes se adecuan  al contexto en el que vivimos, sino que dicho contexto no nos conviene. Por esto debemos investigar prácticas y métodos que podamos implementar para cambiarlo a nuestro favor.

Para hacerlo, no podemos dejar de lado los aspectos teóricos y la investigación que se ha dirigido sobre el tema. Por esta razón, en el blog de Cidade Feminista trataremos de presentar y discutir algunos conceptos que habitualmente se limitan al campo académico, intentando hacerlos lo más comprensibles para aquelles que no se sientan cómodes con los enfoques formales. Algunos ejemplos serían la inclusión de temas como la división sexual del trabajo y el desarrollo de las dicotomías  producción/reproducción y privado/público que se han extendido de esta; la escasa representación de las mujeres en la topografía y la toponimia; las desigualdades generadas por la planificación urbana; la creciente gentrificación y la jerarquía que crea (favoreciendo el beneficio privado sobre otras formas de ocupar y vivir el espacio urbano); las ideas que el ecofeminismo puede llevarnos a mejorar la salud mental y física de las comunidades urbanas, etc. Pese a que el ecofeminismo y la arquitectura/urbanismo/geografía feminista, entre otros, pueden parecer campos pequeños  y altamente específicos, los temas de discusión que surgen de ellos son en realidad numerosos y diversos, ya que tienen que ver con nuestra vida diaria. De hecho tratan sobre el espacio en el que vivimos, el espacio en el que nos movemos, el acceso a dicho espacio, las relaciones que construimos en ese espacio. Si detectamos y comprendemos los mecanismos que han desarrollado nuestros contextos urbanos, podemos hacer un esfuerzo para mejorar y remodelar ese contexto de acuerdo con nuestros valores y necesidades, haciéndolo más habitable para nosotres.

Es innegable que, junto a la teoría, es fundamental discutir e implementar la práctica. Por la cual, Cidade Feminista busca convertirse en una plataforma donde podamos compartir métodos y consejos de activistas u organizaciones que trabajan por el mismo propósito. Nos parece muy importante conectarnos con personas que trabajan tanto en España como en otro lugares de Europa con contexto similares. También queremos visibilizar a puntos de vista menos eurocéntricos, compartiendo las experiencias de quien está en otros lados del mundo. Además, de acuerdo con un enfoque interseccional, queremos dar voz a los grupos menos representados, para quienes el modelo urbano actual representa un obstáculo mayor, en términos de seguridad, representación, disparidad socioeconómica, marginación, etc.

En resumen, nuestro objetivo es compartir ideas útiles, inspirarnos mutuamente para implementar las prácticas que pueden hacer un cambio en nuestras ciudades y crear redes de solidaridad entre nosotres. Esperamos poder aportar nuestro grano de arena en la invención de un nuevo paradigma urbano contrahegemónico, uniéndonos a un esfuerzo colectivo para hacer que nuestras ciudades sean más inclusivas, cuidadoras, seguras y sostenibles.